35 años padeciendo por agua potable

Entre los arenales y las barriadas del cono norte de la ciudad de Talara, ahí donde abundan las chancherías junto a los pueblos jóvenes y donde  los olores fétidos se mezclan con el almuerzo de las familias pobres, yace sentado sobre unas rocas Jhony Smith, un niño de  solo seis años de edad, quién cada mañana acompaña a su madre Milagros hasta el malecón  en busca de agua para poder preparar los alimentos de todos los días.

 Él sueña con bañarse todos los días en la ducha, pero solo tiene un manguera  y un pequeña tina donde lo asea su madre, su mira se echa  a perder y mira las polvorientas calles de su casa, ubicada en 1 de Mayo de la zona de Jesús María, se levanta de la roca y  cuenta que  varias veces tiene que faltar a clases para ayudar a su madre.

“Hay días que el agua llega a la casa del vecino, pero él la vende y mi papá no tiene trabajo muy seguido, a veces me toca bañarme en el malecón y es muy fría”, pocas ha viajado y le brillan las pupilas cuando ve a sus vecinos pequeños pasear en bicicleta.

Jesús Ojeda, un hombre de mediana estatura y cabello castaño, vive en el sector Las Peñitas. Él juntos otras 250 familias fueron reubicados en el 2002. La piel se le eriza y las pupilas se le secan cuando recuerda que las autoridades les ofrecieron agua, alcantarillado y otros servicios, pero siguen viviendo en las mismas condiciones como hace 16 años.

Así como ellos, hoy hay unos 30 asentamientos donde radican unas 10 a 15 mil personas que sufren por el agua, están ubicados en el cono norte y sur de la ciudad, ellos invierten entre 8 a 10 soles en comprar y trasladar en agua en triciclo o mototaxis hasta su domicilio cada dos  a tres días a la semana.

La producción de petróleo en esta zona  ha decaído en los últimos años, así lo revela el “Informe mensual de Actividades” del mes de agosto de PeruPetro, en el lote X la producción es de 13.955 barriles diarios (b/d). En la provincia la producción llega a los 28. 000 b/d, hoy operan entre 5 a 6 empresas. En años prósperos la cifra alcanzó los 70.000 b/d y el desempleo fue mínimo, hoy la situación es distinta a pesar el gobierno de Ollanta Humala dejó el Proyecto de Modernización de la Refinería de Talara (PMRT), el cual ha pasado de una inversión inicial US$1.300 millones, calculada en el año 2010, a la astronómica cifra actual de US$5.400 millones.

Y es que Talara no solo es la zona petrolera que tiene el norte del Perú, ubicada en la costa  y rodeada de playas, las mismas que  hoy se están muriendo por la falta de servicio de agua y desagüe

Propuestas municipales

Talara siempre dependió y sigue dependiendo por agua a pesar de ser rica en hidrocarburos.  Antes de  la planta de El Arenal, hoy deficiente, estuvo la planta de Portachuelo,  ubicado en Miramar y dejó de funcionar en 1982. La planta abastecía a 40 mil personas  y colapsó con el crecimiento poblacional.  Se estima que hoy la ciudad tiene 100 mil moradores y tienen el servicio de agua interdiario con cuatro horas en promedio.

En 1978 se construyó la planta El Arenal que produce un promedio de 650 litros por segundo (LPS) y abastece a Paita y Talara (a través de un acueducto de 63 kilómetros que es vulnerable  en épocas de lluvia). “Lo que se pretende con este proyecto, en su primer componente, es ampliar esa producción y llevarla a 880 LPS, y asegurar además un mayor tiempo de vida”, indicó Carlos Boyer Flores, asistente de la unidad de gestión del proyecto “Agua, Saneamiento y Manejo del Recurso Hídrico para Piura”, que financia la Cooperación Suiza con apoyo del Ministerio de Vivienda y la Empresa Prestadora de Servicios de Saneamiento (EPS) Grau, tiene una inversión es de S/60 millones.

El gerente municipal de Talara, Alexander Vílchez Cerna, sostiene que la ciudad de talara no solo tiene desempleo por la reducción de la producción de los hidrocarburos, pesca, sino también por la falta de agua.  Indica que los pozos tubulares no abastecerían la demanda de la ciudad y no son la solución.

Señala que el Gobierno tiene una propuesta para repotenciar la planta El Arenal (Paita) y producir el doble de su capacidad actual, pero cuesta aproximadamente 500 millones de soles, además puede abastecer a los distritos del Alto, Los Órganos y Máncora, pero en algún momento quedará corta por el flujo de la migración y la reducción del caudal del río Chira en la captación actual.

Otra alternativa, en la que trabaja la gestión municipal, es captar el agua en la presa Poechos y derivarla hacia la zona de Samán, donde se haría un reservorio, y luego hasta el cauce de la quebrada Pariñas donde se haría otro reservorio con una capacidad de 200 mlls. m³ cada uno respectivamente, poner en valor 15 mil hectáreas para el uso agrícola y generar unos 30 mil puestos de empleo. Refiere que se trata de un plan viable y su financiamiento puede ser evaluado mediante iniciativa privada: Asociación Público Privada (APP), Fondo Contravalor Binacional u otra forma de financiamiento. La inversión aproximada es de S/450 mlls.

No es la solución difinitiva.

Mario Laberry, titular de la Dirección Regional de Agricultura (DRA), sostiene llevar el agua desde la presa de Poechos hacía la quebrada Pariñas no es la solución definitiva,  pues solo se podría aprovechar  cuando hay exceso de agua en los meses de mayor caudal o entre enero y abril, en los meses siguientes  o de estiaje se tendría que abastecer de pozos. 

“La ciudad petrolera  puede solucionar el problema con la desalinización del agua del mar, proyecto que fue desechado por las autoridades de dicha provincia.  Con los ingleses todo el agua se sacaba del mar y se desalinizaba e incluso se sembraba pequeñas áreas agrícolas. Ya con la Internacional Petroleum Compañy (IPC) se lleva el agua a través de ductos desde el río Chira para abastecer a la población de la ciudad, pero siembre hay una escasez”, explica.  

Nostálgico y entre suspiros, como quién recuerda los años de mocedad, agrega “Yo he tomado agua del mar, desalinizada, cuando era niño, y era de excelente calidad. El gran obstáculo que  hoy ponen los expertos es el costo de producción, pero no lo sustentan”.

Laberry Saavedra recalca que en lo últimos años se han dado mucha ideas, pero falta afinar los estudios que permitan dotar de agua a la provincia petrolera, “Todos los años la región tiene un aproximado de 6 mil millones de metros cúbicos (m³) de agua, de los cuales por el Chira pasan entre 3 a 4 mil mlls. m³, agua dulce hay suficiente, solo que falta una mejor distribución, pero si se quiere impulsar un  valle agrícola en Talara se deber planificar mejor”.

Calles sin pistas y veredas.

Se estima que en Piura se usa entre 2.000 a 2.400 mlls. m³ de agua ya sea para el agro y consumo humano.  Y es por ello que se han planteado hacer reservorios satélites como La Peñita (Medio Piura), La Golondrina,  San  Francisco, Vilcazán y otros. Piura depende de los páramos y malograrlos es un gran problema, pero no hemos hecho uso del agua del mar.

Brechas e inversión.

Las regiones de Loreto, Piura, Puno, Ucayali, La Libertad, Lambayeque y Lima concentran el 61% de las brechas de agua y el 41% de las brechas de alcantarillado, revela el Ministerio de vivienda.

En el 2017, en la región Piura se ejecutaron 35 proyectos de agua y saneamiento por un valor de más de 145 millones de soles. En el país fueron 985 proyectos con una inversión de S/3.386,4 mlls., indica Proinversión.

Para cerrar la brecha de agua en Piura se han identificado tres proyectos, los mismos que son PTAP Talara, Lobitos y Negritos; PTAP Paita; PTAP Sechura y Bayovar, aunque no se sabe el costo de la inversión. El Plan Regional de Saneamiento 2018-2021 revela que se requiere una inversión superior a los S/7.736 millones para mejorar el servicio en la región Piura.

Mientras que de  acuerdo con el Plan Nacional de Infraestructura 2016-2025, elaborado por la Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional (Afin) y la Universidad del Pacífico, la brecha en este sector asciende a US$12.252 millones (40 mil 431 millones de soles al tipo de cambio actual).

El Presupuesto Público para el año 2019 considera un total de S/5.375 millones que serán íntegramente utilizados para obras de saneamiento. Dicho monto, que representa el 3,2% del Presupuesto 2019, refleja un incremento de S/1.066 millones (25%) frente al monto que se destinó en el 2018. De las 50 Empresas Prestadoras de Servicios (EPS) que hay en el país, 13 están intervenidas por el Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS). “La EPS Grau necesita una inversión de S/3.000 millones para hacer que todo funcione bien donde opera. Y no hay forma de que se pueda recolectar eso de la gente”, explica Flavio Ausejo, profesor de la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *